sábado, 21 de enero de 2012

Reflexión del Tiempo




El tiempo, una cosa muy profunda.
Una de las pocas cosas que es muy dificil de explicar.
Científicamente es una magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos.
Pero sobretodo es bien conocido por ser el asesino más antiguo de todos.


 


Es un camino sin fin y no sabes a donde te llevará.
 
 





Y ese en sí su mayor atractivo. 
Imagínense si uno supiera el futuro.
Nada tendría sentido, ni la vida misma tal vez.



Desde muy pequeños nos lo enseñaron tan facil como pasado, presente y futuro. 

 

Pero eso no era todo. 
Nunca nos enseñaron como cargar con él.

 
 



Que un segundo cuesta como una vida.
Que tenenos que aprovecharlo lo más que podamos.
Que solo importa este momento.
Claro, obviamente tenemos que pensar a futuro, ya que ahi podemos depositar nuestras esperanzas y planes.
Pero recuerden que el único tiempo moldeable es el presente.


 

En otras palabras, lo que hagas con el tiempo esta en tus manos ahora.

 



A una escala más grande,somos solo un reflejo de la historia.
Sin ella, no somos nada.
Todos los momentos pasados, toda fecha importante en la historia, todo paso ya caminado nos llevo a este momento.

 
 



También cabe decir que nuestro tiempo de vida es efímero en la historia, por eso tenemos que vivir y no solo existir.
No importa mucho la longevidad que tengamos, sino que tan bien vivimos nuestras vidas.
Vive tu tiempo de vida bien, porque es lo único realmente nuestro. 

 



Aquel que solo vive sin disfrutar, esta ya muerto.
De las etapas de la vida, se puede decir que todas tienen sus ventajas.
Desde un bebe que solo se tiene que preocupar de jugar, hasta un anciano que tiene todo el tiempo para recordar.

 
 



En nuestros últimos momentos, cuando nuestra vida se vaya opacando; si la viviste bien, una muerte feliz será tu recompensa. 

 





El tiempo es todo y estamos atrapados en él. 

 

Recuerdos de gloria





Todas las noches lo mismo.
Los mismos rostros, alrededor de un fuego que parecía calentar sus frías almas.
Recordando ante la luna llena historias de gloria pasada y tal vez lejana.
Sus vidas apagadas solo escuchaban y trataban de tener esperanza.
Todas las noches un enigmático anciano se sentaba alejado de todos donde con suerte se le podía observar.
Traía unos trapos puestos, que usaba por ropa y su capucha le cubría casi todo el rostro.
Él no iba para escuchar las historias de charlatanes, mentirosos y falsos profetas.
Llueve, truene, nieve o sea una noche calmada y silenciosa, él seguía ahí.
Año tras año, gente iba y venia, y él seguía ahí.
Nunca nadie supo cual era su morada
Una noche una lágrima rodó por su viejo y arrugado rostro, tal vez no decía palabras pero expresaba su dolor.
Todas las noches parecía que tallaba algo con intensa dedicación.
Pero una noche el anciano se veía diferente, ya muy debilitado por los años de estar en tan arduas condiciones y sin lugar donde dormir.
Había muchos jóvenes que él había visto crecer desde niños, siempre ante los ojos del cálido y acogedor fuego.
Esa noche dejo de tallar y exhaló su último aliento, con una sonrisa en su rostro.
Sus últimas palabras fueron casi un susurro al cielo: "Te dije que nos veríamos otra vez"
Su cuerpo callo al suelo junto con lo que había tallado.
La pequeña figura de madera era un familia.
Padre, madre y una hermosa y pequeña hija.
Esa fue una noche muy triste para todos.
Ese pequeño tallado no era el único, en los siguientes días las historias cesaron, pero tallados aparecieron.
En casi todo el bosque habían esos tallados.
Siempre igual siempre de enigmáticos.
Más esperanza e inspiración que las historias que se contaban alrededor de la fogata, daba ese pequeño tallado.
Ese pequeño pueblo nunca olvidó al anciano.
Y todos cogieron un tallado de los miles que había para sus hogares.

Reflexion de la religión



Hola compañeros, hoy le voy a hablar de una corta reflexion que tuve esta semana, dejando de lado por hoy dia a los relatos breves.


Primero me puse a pensar sobre la religión.
La religión, antes se usaba para ocultar los miedos, y debes en cuando para infundirlos. 
En la edad media, la inquisición torturaba de una manera inhumana a las personas, solo por tener un pensamiento propio. 

 


La libertad es algo con lo que el ser humano nace, pero que en el transcurso de su vida, se le va quitando. 
La religión nos costo muchos años de desarrollo, y no hablo solo de la cristiana.
Es tan simple como ponerlo así:
Los antiguos seres humanos, sin conocimiento alguno y con temores varios, creaban estos dioses protectores para sentirse protegidos y explicar cosas que no sabían.
Pero en la mayoria de veces se usó para controlar a las masas.


Realmente hay momentos en que hay que tomar el control, intentar hacer lo que un Dios no puede.



 


A veces uno se cuestiona sobre la religión.
Hay tantos dioses en el mundo, cuantos más tiene que haber para que ellos dejen de sufrir.


 




Ahora cómo saber qué hacer
El primer Dios te pide que hagas esto.

 
 


El segundo esto otro. 

 


¿Es que acaso volvimos a las cruzadas? Pareciese que avanzáramos a pasos de cangrejo


Una vez escuche una paradoja de la omnipotencia de un Dios, por Albert Einstein.
Básicamente consistia en esto:
Imagínate pedirle a un Dios, una roca tan pesada que ni él la pueda cargar.
Si no la puede cargar, entonces no es omnipotente, pues no puede cargar la roca. 
Pero si lo hace, pues tampoco es omnipotente, no ha sido capaz de crear una roca que ni él la pueda cargar.


Ese es el problema, creer que no tenemos poder cuando el poder esta en nosotros.
Pero ellos quieren que seamos iguales
La libertad de expresión no existe más.
La sociedad en sí solo quiere que seas un ladrillo más. 

 


Te hacen creer que el significado de la vida es Dios. 
No, el significado de la vida es vivir.
Solo somos un segundo en el tiempo.
Haz que dure lo más que pueda y disfrútalo.
No creas nada de lo que te dicen, ni siquiera me creas a mi, fuiste hecho para pensar por tu propia cuenta.
Haz lo que tengas que hacer rápido, que el fin del mundo llegara cuando mueras.
Todo esta en tu mente y recuerda que tu eres quien tiene el control de tu vida.
 


Anarquía, muerte, oro...



La leyenda es ya muy antigua y se pierde en la infinidad de los tiempos.
Es solo un metal, es cierto. Pero para los humanos, parece ser una fuente de vida.
Cuenta la historia de que un día un jinete negro llegó al reino más fuerte de su tiempo, "La Ciudad de la Luz", y toda esta entró en tinieblas para siempre.
El jinete, bajo de su caballo negro y caminó hacia la cima del reino, donde residía el rey.
Dice la leyenda, de que cuando los guardias la atacaron, sus armas atravesaron su oscuro cuerpo. Cuando estaba en frente del trono real, mirando al rey cara a cara, este hizo una reverencia.
El rey pudo notar que bajo la capucha del jinete, no había cara reconocible y se estremeció. 
El ente oscura, saco un sobre manchado de sangre y se lo dio al rey. Este jamás debió recibirlo.
El encapuchado oscuro volteó y se desvaneció. Ese día comenzaron los acontecimientos.
El palacio comenzó a llenarse de oro, superando los fondos de la celosa iglesia. Y pues el oro venia y venia.
La carta sangrienta daba indicaciones especificas. El oro aparecía en un lugar conocida como "La cueva del Diablo".
El rey iba resguardado siempre por sus guardias más entrenados. Un día un clérigo vio lo que pasaba, pero ese no era su día.
Un guardia lo vio y lo persiguieron. Estando a unos metros de la ciudad una despiadada y veloz flecha quedo clavada en su espalda.
Pudo caminar unos metros hasta llegar a la iglesia para morir en paz. 
Nadie vio nada, ni siquiera Dios al parecer.
El cadáver no permaneció mucho tiempo allí, los guardias limpiaron bien la zona. 
Al día siguiente, algo tenebroso ocurrió, el cuerpo sin vida apareció en la iglesia. Y el sacerdote lo vio, vio la sangre de un joven derramada por la avaricia de un rey.
Y fue así como se supo de el oro. El rey soborno a la corrupta iglesia y el secreto quedo guardado para pocos, al menos eso creían.
La semana siguiente el rey contrajo una letal enfermedad, en su lecho de muerte, le dijo a su hijo, el secreto.
Aunque a veces a verdad cuesta caro y mucho.
La iglesia se enteró de que el rey murió y sacaron a su hijo del poder.
El pueblo se disgustó mucho de este hecho. La iglesia era despiadada y mataba a los que se le oponían.
Un día un grupo de guardias expertos y muy cercanos al antiguo rey, se infiltraron en las mazmorras y liberaron al príncipe de la nobleza perdida.
Cuando divulgó el secreto, se desato el infierno. La ciudad de la luz, cayó inmersa en la oscuridad. 
Hubo matanzas, robos guerrillas y sobretodo caos. La incertidumbre de vivir al día siguiente, de ser matado por alguien que conoces o no.
La muerte tuvo mucho trabajo esos días. 
En un mes la Ciudad de la Luz había pasado a la oscuridad.
Un día el jinete negro regresó. Cadáveres se apilaban por doquier, habían gritos, sangre y mucho horror.
La leyenda dice que las monedas de oro eran del infierno y estaban malditas. Todo el que las hubiera tocado se convertiría en piedra.
Como sus almas; piedra fría, dura, y tiesa. Cuando el jinete dijo un conjuro, los habitantes corruptos y avaros, perdieron su movilidad y color para convertirse en estatuas hasta el fin de los días.
O hasta que alguien los despierte...

¿A donde fuiste,hija mia?



En eso, entró en el tenebroso bosque que estaba muy lejos del castillo. 
Este bosque a través de los siglos generó mitos y leyendas, pero si algo era cierto, es que no estaba formado de puras plantas.


Armado solo de una insignificante espada, partió. Y él pensaba que era suficiente, que estupidez.
Desde el momento en que puso un pie adentro, supo que no estaba solo. 
Unas pequeñas sombras burlonas aparecían a lo lejos, y supo que estas lo podrían ayudar a buscar lo más preciado para él, su hija.


Siguió con mucho empeño a estas enigmáticas criaturas, mientras se adentraba más y más en el corazón del bosque.
Estos seres cada vez mas lejanos se movían con mucha fluidez, mientras más de estos seres aparecían.
Entonces llegó literalmente al corazón del bosque. 
Un árbol enorme, más alto que cualquier cosa construida por el hombre. 


En ese momento, solo se derrumbó y soltó su espada viendo absorto aquel maravilla. 
Las figuras se comenzaron a acercar, lo suficiente para reconocer que eran duendes.
Intento defenderse con su oxidada y desafilada espada, pero los poderes de estos eran fuertes. 
Su esfuerzo fue inútil.
Los duendes le hicieron soltar su espada, con un movimiento de su bastón. 
Como si alguien controlara su brazo.


Fue apresado y llevado dentro del árbol, que era la residencia de estos. 
Adentro, un duende destacaba. 
Vestido con ropajes dorados, un sombrero del mismo color y su piel no era verde, sino blanca como la nieve.
Indiscutiblemente era el soberano de estos seres elementales.


El humano solo grito, -¡mi hija!, ¡mi vida por mi hija!-. 
Entonces este duende se le acerco. 
Sus azules ojos reflejaban el alma del capturado.
El duende dijo -hacedlo callar-.
Los otros duendes dijeron un conjuro, movieron su bastón e impidieron el movimiento de su boca.
-Veo una vida pecaminosa, llena de sangre y destrucción a los que ustedes ya están acostumbrados- dijo el duende.
Una lágrima corrió por el rostro del hombre.
-Las lágrimas que corren por tu rostro son como las de los que mataste, pero algo cambió tu vida, la dejaste. Respondedme ¿por que?, dejadle hablar- 
Entonces el hombre pudo volver a abrir la boca, despues de un momento de silencio dijo 
-Mi vida de dar muerte termino una fatídica noche, en que al regresar de una batalla, vi morir, a manos de un enemigo que deje vivir, a mi querida hermana. Esa noche, solo mate al desgraciado, y cuando lo vi perecer, algo entró en mi. Una sensación de tristeza invadió mi alma, y una rabia interna casi acaba conmigo. Durante años lleve esa sensación, hasta que conocí a la mujer de la que me enamore, y luego vino mi hija. Viva imagen de mi hermana, juré protegerla y que nunca le pasaría nada. Y ustedes se la llevaron-
El duende con una sonrisa casi burlona dijo:
-¡La salvamos! Fue secuestrada por un Troll. Nosotros la rescatamos y la hemos estado cuidando estos días, solo preguntaba por su padre-
Entonces un par de duendes trajeron a la hermosa niña.
El duende rey dijo
-Soltad al humano y escoltadlo hasta salir el bosque-
El hombre estuvo infinitamente agradecido, después de todo había recuperado un tesoro tal vez más valioso que cualquier cantidad de oro, joyas y tesoros. 
Una hija perdida.

La ciudad de la luz






Los muros de tal estructura eran dignos de estar en un cuento bíblico. 
Aunque es cierto que fue construida por mortales, cabe decir que llegaba hasta el reino de los cielos.y quien sabe si su base llegase al infierno.


Los de afuera la llaman la ciudad de la luz, y tendran sus razones. 
Su población, a veces llamados semidioses vivian en una paz, que escondia sigilosamente todas las muertes y destrucción que los llevo a tal punto.
El rey vivía en la torre más alta de esta ciudad y pocas veces bajaba a la realidad. 


Afuera, aguardaba una oscuridad que facilmente apagaria una estrella y la falsa armonía que vivían los "semidioses". 


Esta oscuridad venia cargada con armas de muerte.
Puntas de flecha manchadas de sangre y armaduras de un metal que reflejaba los más profundos miedos del que la veía.
Estos dos mundos estaban lejos y cerca. 


Solo faltaba esperar aquel encuentro, y tras las murallas de la ciudad de la luz, habian muchas sorpresas

Relato breve sobre un destino incierto







El pueblo entero se paralizó, aquel sonido era como el susurro de la muerte. 
Por un momento la lluvia parecio dejar de caer, los vientos dejaron de encontrarse con los inanimados y tiesos rostros de las espantadas personas. 
El mismo sol se oculto de los ojos de estas. 

Aquel sonido tan funesto, tan sombrio y tan tenebroso se aproximaba cada vez más. Todos se refugiaron en sus casas y se escucharon los fuertes estruendos de las puertas. 

Hubo un momento en que todos solo miraron esa figura. A lo lejos se veia al peregrino negro haciendo sonar una oxidada campana. 

Su sendero no tenia futuro y caminaba con dificultad con un baston de madera casi tan podrida como su piel, pero no como su maltratado noble espiritu.

Tales situaciones hacian dudar de la existencia de un Dios, aunque de todos modos en esos tiempos, uno no debia, ni podia hacerlo.

De repente interrumpio su caminata. 
Todos esperaban que hiciese algo. pero simplemente se quedo mirando a su alrededor y cuando le vieron el rostro, a todos se les enfrío el alma.
Menos a alguien. 
Un niño salio de una cabaña pobre y se paró en frente de este ser. Dejo un pan envuelto en trapos en el suelo, no paso ni unos segundo sin que su madre lo recojiera corriendo devuelta a casa. 
No pudo evitar grabar ese rostro de agradecimiento como ningún otro le hubiera dado antes en su vida. 
El peregrino dificultosamente se agacho y tomo el pan, lo guardo entre sus cosas y siguió el sendero hacia quién sabes donde, tal vez nisiquiera él.

En esos tiempos la lepra era la muerte en vida.